La candidatura Oviedo 2031 impulsa la “amabilidá” en la Oviedo CUP con un manifiesto colectivo
La Oviedo CUP se suma a la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031 con una acción que trasciende lo deportivo y refuerza uno de los ejes del proyecto, la “amabilidá” como valor colectivo. Los 418 equipos participantes en el torneo firmarán el Manifiesto por la amabilidá y el respeto en el fútbol base, en una competición que reúne estos días en la ciudad a cerca de 9.000 jugadores y que se convierte así en un altavoz privilegiado para esta iniciativa.
El director de la candidatura de Oviedo 2031, Rodolfo Sánchez, ha destacado que el objetivo es trasladar el concepto de “amabilidá” a la ciudadanía: “Queremos que este relato se asiente en la sociedad y el fútbol base es una oportunidad única para hacerlo, porque es un ámbito en el que también se necesita reforzar estos valores”. En este sentido, ha subrayado que la participación de equipos de toda España y de clubes internacionales permitirá amplificar el alcance del manifiesto y contribuir a que este mensaje se conozca, se interprete y se sienta como propio.
La acción forma parte de la estrategia de la candidatura para implicar a distintos ámbitos de la vida cotidiana en la construcción de un modelo de ciudad basado en el respeto, la convivencia y el cuidado mutuo. A través del deporte, se busca conectar con nuevas generaciones y fomentar una cultura compartida que trascienda lo estrictamente cultural.
Durante el torneo se desarrollarán varias iniciativas vinculadas al manifiesto. El lunes 30 de marzo se recibirá a los equipos asturianos en el Palacio de Deportes y el miércoles 1 de abril a los equipos nacionales, encuentros en los que jugadores de distintos equipos leerán el texto. Además, el domingo 5 de abril, antes del inicio de las finales, el manifiesto será leído en directo por niños participantes como símbolo de concienciación y compromiso con estos valores.
El Manifiesto por la amabilidá plantea este concepto como una respuesta frente a la normalización de actitudes de odio y violencia, alineándose con los valores que promueve la candidatura. Desde el fútbol base, defiende el respeto como principio esencial del deporte y propone trasladarlo a todos los niveles: entre compañeros, rivales, entrenadores, árbitros, familias y entorno. Más allá de los gestos simbólicos, apela a un compromiso cotidiano con el juego limpio, el cuidado de las personas y de los espacios comunes, así como al rechazo de cualquier forma de discriminación o violencia.
