Los hórreos serán patrimonio cultural inmaterial a partir del 7 de abril

Tan asturianos como la sidra o la fabada, los hórreos están a punto de dar un salto histórico: el próximo 7 de abril, el Consejo de Ministros aprobará su declaración como patrimonio cultural inmaterial, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun.

Este es un blindaje real para su futuro. Porque proteger los hórreos no significa únicamente conservar madera y pegoyos, sino todo lo que llevan dentro como los saberes tradicionales, oficios, formas de vida y una manera de entender el territorio que sigue latiendo en Asturias y en todo el norte.

Aquí, donde hay casi tres hórreos por kilómetro cuadrado, forman parte del paisaje, y también de la identidad. Lo recuerda la consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, al subrayar que este reconocimiento refuerza años de trabajo para garantizar su pervivencia como símbolo colectivo.

Porque sí, muchos ya no guardan cosechas, pero siguen guardando algo igual de valioso, la memoria. Y no siempre es fácil mantenerla en pie. El abandono, la pérdida de uso o la desconexión generacional amenazan a estas construcciones únicas, lo que hace aún más urgente su protección. En esa tarea, iniciativas públicas y entidades como la Asociación del Hórreo Asturiano llevan tiempo recordando lo evidente, cada hórreo que se pierde es una historia menos que contar.

Este reconocimiento encaja de lleno con la mirada de Oviedo 2031y con entender la cultura como algo vivo, cotidiano y compartido. Porque el patrimonio no es solo lo que admiramos, sino lo que seguimos cuidando.