Oviedo 2031 impulsa HUELLAS, un proyecto de fotografía colaborativa y memoria de barrio
La candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031 pone en marcha Huellas, un laboratorio creativo de fotografía colaborativa y memoria colectiva que forma parte de Puxa el Barrio el programa impulsado para llevar procesos de creación artística y participación cultural a los centros sociales municipales.
La iniciativa se desarrolla simultáneamente en los centros sociales de Buenavista y La Corredoria y propone utilizar la fotografía como herramienta de expresión personal, creación artística y reconstrucción de las historias cotidianas que conforman la identidad de los barrios ovetenses.
Huellas está desarrollado por las fotógrafas y mediadoras artísticas Irma Collin y Ainhoa Valle, profesionales especializadas en fotografía participativa y procesos de creación comunitaria vinculados a la memoria colectiva y la mediación cultural.
A lo largo de distintas sesiones, las personas participantes trabajarán en la recuperación, análisis y resignificación de fotografías familiares y archivos personales vinculados a sus barrios. A través de dinámicas creativas y colaborativas, el proyecto busca acercar la cultura y la creación contemporánea a espacios de proximidad, generando lugares de encuentro, intercambio y participación comunitaria.
“La idea es trasladar a las personas participantes que la cultura no solo sucede en los museos, está presente en la cotidianeidad y es una herramienta que ayuda a fortalecer los vínculos comunitarios”, explica Pepe Mompeán, coordinador general de Oviedo 2031.
Huellas forma parte de Puxa el Barrio, un programa con el que la candidatura busca convertir los centros sociales en espacios vivos de creación, mediación y convivencia cultural. La propuesta pone el foco en el papel de la cultura como herramienta de cohesión social, participación ciudadana y construcción colectiva desde los barrios.
“El proyecto se desarrolla en torno a tres ejes: memoria, fotografía y barrio. La idea de fondo es entender que la dimensión cultural es transversal y sucede también en los barrios, en los centros sociales y tiene una dimensión intergeneracional muy importante. Estamos recopilando memorias, álbumes y archivos personales de la gente del barrio para poner el foco en esas pequeñas historias cotidianas que, al final, son las que terminan contando una gran historia”, señala Zoe López Mediero, codirectora artística de la candidatura.
Entre los objetivos de Huellas se encuentran la recuperación de la memoria visual de Oviedo, el impulso del diálogo intergeneracional, la creación de narrativas inclusivas y diversas y el fortalecimiento de la cohesión social a través de la cultura.
Además de las sesiones presenciales, el programa continuará en septiembre con el desarrollo y producción de una exposición final que recogerá parte del trabajo realizado durante el proceso creativo.


